Definición y tipos de dietas
Como primer punto es de importancia de conocer el término de
dieta que se define como dieta al conjunto de las sustancias alimenticias que
componen el comportamiento nutricional de los seres vivos. El concepto proviene
del griego díaita, que significa “modo de vida”. La dieta, por lo
tanto, resulta un hábito y constituye una forma de vivir. En ocasiones, el
término suele ser utilizado para referirse a los regímenes especiales para
bajar de peso o para combatir ciertas enfermedades, aunque estos casos
representan modificaciones de la dieta y no la dieta en sí misma. Muchas
veces la dieta está condicionada por la disponibilidad de alimentos que depende
de condiciones climáticas y de la ubicación geográfica de cada región. Tampoco
pueden olvidarse los factores personales que determinan una dieta, como el
gusto, la influencia de la publicidad de ciertos productos alimentarios, las
preferencias estéticas y otras cuestiones. (Pérez Porto, 2008)
Tipos de dietas (Fundación UNAM, 2014)
Dietas fijas o por menú – Establecen de forma
muy clara lo que hay que consumir y no permiten muchos cambios. Las vuelve muy fáciles de seguir, porque
sabes exactamente qué comer y no hay dudas. Son una buena opción para quienes
intentan estar a dieta por primera vez o lo necesitan por motivos de salud.
Dietas intercambiables – Estas dietas
sugieren un menú pero permiten cambiar alimentos ofreciendo una lista de
equivalencias de modo que quien la hace pueda sustituir a su conveniencia. Ésta
es quizá una de sus mayores ventajas, que se ajustan mucho más al estilo de
vida de la persona
Dietas bajas en calorías – De acuerdo al peso
y constitución física del individuo generan una cantidad diaria máximo de
consumo calórico. Usualmente restringen carbohidratos y grasas, volviéndolas
difíciles de seguir pues generan ansiedad en el individuo, aunque los
resultados en cuanto a pérdida de peso son muy notorios.
Dietas cetónicas o bajas en carbohidratos – Minimizan la
ingesta de carbohidratos pero conservan las grasas y proteínas para lograr una
cetosis en el cuerpo. Son fáciles de seguir porque no hay que pesar alimentos
ni contar calorías, simplemente no consumir carbohidratos.
Dietas bajas en grasas – Permiten la ingesta
de carbohidratos y proteínas pero no la de grasas. Al hacer esto favorecen la
eliminación de muchas calorías, por lo cual se baja de peso (especialmente de
peso en grasa) de forma relativamente fácil. También favorecen la disminución
de niveles de colesterol y triglicéridos
Dietas de reducción – Se utilizan
para bajar de peso de forma gradual y controlada, evitando siempre el efecto
rebote, por lo cual tienden a ir más despacio, pero son más consistentes.
Dietas de mantenimiento – Son regímenes
alimenticios que los pacientes adoptan y donde incorporan los nuevos hábitos
adquiridos durante la dieta anterior. Permite hacer algunas adiciones y pueden
realizarse por mucho tiempo pues en realidad su objetivo ya no es perder peso
sino no ganar más.
Me gusta mucho este tema por que así sabemos que las dietas no son malas al contrario son buenas y que no existe un solo tipo de dieta si no varias dependiendo la condición de cada persona
ResponderEliminarMuy buena información ya que nos incluyes los tipos de dietas, es importante ir con un especialista(nutriólogo) ya que tener una dieta saludable trae consigo muchos beneficios en cuanto a la salud.
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